CONTARTE: Diez años formando comunicadores en la ruralidad del Huila
- hace 1 día
- 3 Min. de lectura

Proyectemos una imagen: una vereda del centro del Huila donde un niño de nueve años acaba de grabar por primera vez su propia voz. No sabe que lo que acaba de hacer tiene un nombre jurídico —"derecho a la comunicación"—, pero sabe algo más importante: que lo que tiene para decir vale la pena ser escuchado. Ayudarle a descubrir eso es, en esencia, lo que ACAS se ha propuesto durante más de dos décadas.
¿Qué es CONTARTE?
La Escuela Infantil de Comunicación CONTARTE es el resultado de más de una década de escucha atenta a las voces de los niños, niñas y jóvenes de las comunidades rurales de Garzón y el centro del Huila. No surgió de un proyecto bien formulado, sino de años de error, de ajuste y de la certeza acumulada de que teníamos una responsabilidad con esas comunidades.
Hoy es un programa continuo de educación no formal que opera mediante ciclos lectivos anuales de entre 6 y 8 meses, con una estructura curricular por módulos y una identidad arraigada en la relación de ACAS con las comunidades que acompaña. El acumulado de inscripciones supera los 900 participantes, con presencia en veredas de Garzón —El Caguán, Caguancito, Filo de Guayabal, Nuevo Horizonte, San Isidro, La Ulama, Panorama, Las Mercedes, El Mirador y Paloquemado— y en el Centro Poblado Rioloro del municipio de Gigante.
Por qué existe esta escuela
El centro del Huila rural enfrenta condiciones estructurales de desigualdad: el 42,7% de la población rural de Garzón tiene Necesidades Básicas Insatisfechas y el acceso a internet apenas alcanza el 9,5% en centros poblados. En este escenario, más de 6.800 niños y niñas en la zona rural del municipio carecen casi por completo de una oferta cultural propia y de espacios permanentes de expresión.
Históricamente, las narrativas que circulan en los medios les son impuestas desde visiones urbanas o adulto-centristas, invisibilizando sus vivencias en la esfera pública. CONTARTE nació para cambiar esa relación: ubicando a los niños y niñas no como receptores pasivos de contenidos pensados desde una gran urbe, sino como productores de sus propias narrativas.
La metodología: acompañar, no enseñar
El corazón metodológico de CONTARTE reside en una decisión que lo distingue radicalmente del modelo educativo convencional: los facilitadores no enseñan, acompañan. Su función no es determinar qué deben pensar o decir los niños, sino proveer las herramientas técnicas y creativas para que sean ellos quienes estructuren sus propias ideas.
Cada ciclo avanza por módulos de apropiación y reflexión —análisis crítico de contenidos, reconocimiento del entorno— y de habilidades técnicas —fotografía, radio o creación sonora, escritura creativa, cómic, video—. Los participantes no son evaluados con calificaciones punitivas sino mediante evaluación formativa continua. El ciclo culmina cuando el niño expone el resultado de su trabajo ante el mundo: periódicos murales, eventos de cierre comunitarios, emisoras aliadas, plataformas digitales.
Más de 100 productos comunicativos
A lo largo de una década, CONTARTE ha generado más de 100 productos comunicativos: series radiales, microprogramas, cortometrajes, cómics impresos, fotohistorias y contenidos digitales, todos creados íntegramente por los propios niños y niñas. Los productos sonoros han sido transmitidos por emisoras comunitarias aliadas como Sabambú FM Estéreo (88.8), Dinámica Estéreo (102.8) y La Patrona (95.8), y alojados en Radioteca.net, plataforma internacional de radio comunitaria.
Un logro especial: dos de las producciones del proceso —Cosa de Güipas y la serie Entre Ríos y Labranzas— hacen parte hoy del Banco de Contenidos del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes. Las historias de estos niños no se quedaron en el aula.
Lo que más importa: trayectorias de vida
Los informes de cierre documentan tres transformaciones consistentes en los participantes: el fortalecimiento de la confianza y la autoestima; el reencuadre de su identidad rural, pasando de ver el campo como un lugar de carencia a reconocerlo como fuente de relatos propios y valiosos; y el reconocimiento comunitario como agentes culturales.
El impacto de mayor profundidad se mide en trayectorias de vida. Una de las participantes formadas desde niña en el proceso eligió la Comunicación Social como carrera universitaria. Ese es el horizonte de CONTARTE: que los niños y niñas que hoy aprenden a narrar su territorio se conviertan mañana en líderes que incidan en las decisiones que afectan sus comunidades.
Hacia el futuro: ESCUCHA RADIO
CONTARTE se proyecta articulado con un proceso institucional más amplio: ACAS avanza en el trámite de licencia ante el Ministerio de las TIC para operar ESCUCHA RADIO, un medio comunitario que en 2026 inicia su emisión en formato digital. Esta emisora no es un proyecto paralelo sino el escenario natural de sostenibilidad del proceso: un espacio propio y permanente de circulación para los contenidos que los NNA producen, una plataforma de desarrollo para los comunicadores populares que CONTARTE forma.
En un territorio donde la migración juvenil es uno de los síntomas más dolorosos del abandono estatal, formar comunicadores que se enorgullezcan de su identidad campesina es también un acto de resistencia cultural.




















Comentarios